lunes, junio 19, 2006

Las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación en los procesos educacionales: Dos caminos para un mismo futuro


La integración de las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC) a los procesos educacionales es un tema que ha dado mucho que hablar —con más énfasis— los últimos cinco años en Chile y el mundo, no obstante lo anterior la problemática es mucho más vieja.
Si analizamos las NTIC como un fenómeno determinante en el desarrollo de hombres y mujeres del presente y futuro, podemos inferir que representan uno de los "paradigmas" sociales más importantes de los últimos treinta años. Particularmente, en la educación este fenómeno se manifiesta a través de la "tecnología educativa" que como consecuencia de las NTIC, pasó de las tecnologías análogas a las tecnologías digitales, generando grandes conflictos en los procesos educacionales, especialmente, en quienes utilizan la tecnología como herramienta para el proceso de enseñanza y aprendizaje ya que han debido adquirir o asumir el cambio como un hecho relevante y positivo para su quehacer, no obstante, siguen existiendo posturas inflexibles frente a este fenómeno que rechazan terminantemente el cambio.

Una realidad social, tecnológica, y educativa compleja
La Tecnología Educativa se presenta como una alternativa "válida o no", tanto para quienes la imparten como para quienes la utilizan; es un hecho, queramos o no, que llegó a nuestra sociedad para quedarse y crecer, una realidad compleja ante la cual tenemos dos caminos para optar: la facilitamos o manipulamos, o la profundizamos.

El camino de la facilitación o manipulación
Todo aquél que no se interese en el tema, que le reste importancia, que se muestre como un ser pasivo frente a la tecnología educativa será gradual e incrementalmente excluido del sistema educativo, no por sus pares, sino por los usuarios, por los estudiantes. No olvidemos que la información está del otro lado. Hoy no la controlamos como antes, como un feudo, como una reliquia de valor insospechado, hoy está al alcance de todos. Por consiguiente, nos vemos ante la triste realidad de poder ser descubiertos, de poder ser comparados y, peor aún, de poder ser o no "elegidos". Hacer frente a una realidad compleja desde la óptica facilista es no aceptar los cambios, es automarginarse del sistema social en el cual estamos insertos.
La manipulación o facilitación de la realidad que se nos presenta dice relación con esa carrera casi desmedida por constituir o ser parte de una sociedad informatizada, la cual nos llena de estímulos que, a la postre, somos incapaces de decodificar para asimilar y replicar correctamente en nuestro quehacer, en consecuencia, las "re-acciones" surgidas en respuesta a la presión del medio como: ¡cursos en línea¡! páginas web educativas¡ ¡e-learning, e-todo... todo con "e"¡; no son más que un "reflejo condicionado del medio por el medio".
Es como si de un día para otro la educación se hubiese convertido en uno de los procesos más "ligth" de nuestra sociedad; como si los conceptos de "construir el aprendizaje ", "pensamiento reflexivo", "autogestión", fuesen hijos putativos de la convergencia digital de los medios nacidos a la sombra de la fiebre mediática imperante, la que ha adquirido una movilidad social impensada ¿acaso la inteligibilidad del concepto está por debajo de la espectacularidad de los medios?
No estamos afirmando, de ninguna manera, que no se encuentren nuevas significaciones y acciones con la tecnología, muy por el contrario, es la tecnología la que ha traído una realidad que provoca “un aire de movimientos nuevos“ para los que estamos en educación y quizás, siendo un poco atrevidos, nos podríamos preguntar ¿hubiera habido cambios en la propuesta educacional si la tecnología no hubiera tocado la puerta de los sistemas educacionales?
El camino parcialmente recorrido
Proponemos para esta segunda alternativa, más que una respuesta, algunas reflexiones y preguntas, pero desde una perspectiva netamente pedagógica, asumiendo esta última como la visión o el modelo explicativo y normativo del quehacer educativo.
Con esta mirada que trata —o al menos lo intenta— sincerar el pensamiento educacional, pensamiento que nos sustenta a todos los agentes educativos de emerger—a partir del avance sin punto de retorno— antiguas problemáticas que los sistemas educativos, en una parte importante, no han podido solucionar aún.
Estas preocupaciones son viejas. Quizás, los educadores a veces partimos de un cansancio emocional frente a ese "elefante blanco" en que a veces se convierte la educación desde la óptica del cambio, ya que dar un paso adelante, hacia la efectividad de la enseñanza y la consolidación del aprendizaje, le ha costado una gran pérdida de tiempo en función de las necesidades sociales, culturales y económicas. Pero ha llegado el momento en que se necesita abrazar alguna respuesta más operativa para lograr estos cambios ¿Será una parte de la respuesta la tecnología educativa?

Viejas Aspiraciones, viejos sueños
Aquellas viejas aspiraciones (por no abundar en este artículo en variadas investigaciones que se han realizado en los últimos treinta años en una cantidad enorme de países) de los que estamos en pedagogía, desde cualquier puesto, aún permanecen, más allá de la "alerta" que agradecidamente nos brinda la tecnología educativa. Lamentablemente, muchos de estos sueños se han convertido en nuestra cultura en un discurso sobre como mejorar lo que existe, pero se ha logrado poco —en la acción— al menos comparativamente con otros subsistemas sociales que han evolucionado más rápido. Estas inquietudes y necesidades de cambio han sido y son —entre otras tantas— las siguientes:
Generar procesos educacionales que propongan un aprendizaje efectivo, es decir que se consoliden los conocimientos en transferencias a la realidad en forma útil.
Que la comunicación sea base no sólo de la relación entre profesor y alumno, sino que tenga una visión más amplia y sistémica para todo el engranaje educativo.
Que los sistemas educacionales - desde los institucionales a los macro institucionales - sean profesionales y permitan evaluar objetivamente sus procesos como cualquier organización que necesita perfeccionarse para no perecer.
Que no siempre nos tome de sorpresa y muy desprovistos de anticipaciones a las instituciones educativas, los cambios que se generan de paradigmas en los cuales la escuela “ tomada aquí como símbolo “ debería adelantarse o por lo menos marchar al mismo tiempo para que su “ producto” se inserte adecuadamente en el medio
Que se estimulen los procesos de pensamiento en el educando, para que alcance dentro de sus posibilidades los mayores niveles de complejidad en la selección y aprendizaje de información significativa, en la toma de decisiones y en la resolución de problemas.
Esta lista puede ser tan infinita como es el estudio de la educación, pero se tomaron algunas, de tal forma de enfrentarnos y a la vez “ refrescar “ las mencionadas y no tan nuevas aspiraciones.
¿No será que las realidades que se quieren alcanzar en una parte importante son las que se vienen anhelando, desde hace varios años , antes de que llegara la fuerza de la tecnología y no se ha podido y/o querido lograr, ¿No será que este cambio tecnológico podría ser la fuente propulsora de estos cambios que sí o sí nos obligan a tratar de alcanzar estos sueños? Conclusiones Comenzamos parcialmente a hablar en un lenguaje y en una significación cargado de estas aspiraciones, que son aparentemente promovidas por la tecnología educativa.
El problema de la integración de la tecnología a los procesos de enseñanza y de aprendizaje no se resuelve ni en la facilitación, ni en la manipulación, posiblemente sí, si se aborda con seriedad pedagógica, teniendo presente las siguientes ventajas y desventajas que la situación actual propone: imprescindiblemente una reacción sentidamente crítica de algunos protagonistas de estos cambios que aporta la tecnología educativa Una especie de contagio por probar estas tecnologías, a veces a ciegas, a veces "porque esta de moda", a veces obligados; pero también consta en "algún porcentaje" desconocido hasta el momento, de educadores que empiezan a visualizar utilidad a este paradigma en un contexto más amplio que brindan por ejemplo las ciencias sociales.
Una mayor preocupación por la profesionalización y calidad en los diseños instruccionales.
Propuestas educativas que empiezan a respetar, el tan abusado y mal utilizado concepto de personalización. Un concepto de evaluación, tema que ha sido y sigue siendo un talón de Aquiles para los educadores, que empieza a producir no sólo nueva literatura sino experiencias reales que pueden ser medidas para incorporar la evaluación como una línea estratégica de la educación.
Acciones diferentes a veces con pocos recursos, buscando la calidad del proceso educativo que queda claro que sólo existe en el sujeto que aprende. Promoción de la creatividad
Que la comunicación es educación y que esta última comienza a tener status epistemológico como disciplina, situación más que importante para la tecnología educativa.
En algunos momentos se desliza imperceptiblemente que muchos modelos o micro- modelos son copias de prácticas antiguas con “nueva cosmética" No producen, ni desean producir cambios reales.
Cabe hacerse una ultima pregunta y es ¿porqué siempre – o casi siempre - la educación es "empujada" por fenómenos como el de la tecnología que tienen que estar encima del sistema educacional para que este comience a despertarse?
De todos modos una conclusión que se puede afirmar aquí, es que para afrontar y potencializar las tecnologías debemos componer una teoría que integre los aportes —no sólo de la tecnológica y de la pedagogía que ya son bastantes— sino además incluir los aportes del razonamiento sociológico, cultural y económico. Hoy por hoy parece que los gritos de una nueva pedagogía se están oyendo más. Pensemos entonces en la calidad de estos mensajes implícitos en el uso en las nuevas tecnologías de comunicación e información, de tal forma de darles también un verdadero respeto a sus aportes.
“ Lo que resulta indudable es que nos enfrentamos ante la necesidad de analizar las influencias de los medios desde conceptualizaciones cada vez más fundamentadas y en niveles "micro estructurales", donde los análisis interdisciplinares apoyados en desarrollos filosóficos, culturales sociológicos, psicológicos y educativos cada vez serán más pertinentes “ “...El análisis de los medios resulta complejo por la variedad de aspectos que aportan. No solamente proponen contenidos, también esquemas interpretativos, formas de organización conceptual, análisis paralelos, inducen actitudes, predisponen positiva o negativamente ante iniciativas sociales, etc.”


Artículo redactado por :


  • Mónica Palant BronnLicenciada en Educación. Universidad Católica de Buenos Aires-Argentina, © Magister en Educación Mención Informática Educativa, Universidad de Chile; Coordinadora Académica DITEC/UTEM.

  • Jorge Valenzuela Gárate Diseñador Mención Comunicación Visual, UTEM; Diplomado en Multimedios Interactivos Universidad Católica; © Magister en Educación Mención Informática Educativa, Universidad de Chile.

1 Comments:

At 3:12 p. m., Anonymous Anónimo said...

Durante las últimas décadas los medios de comunicación han sido esenciales condicionando lo que se denomina “opinión pública” y en la actualidad se han convertido en elementos vitales del espacio social. Quienes ostentan el poder económico, político, social y cultural saben que el control de los medios será fundamental para su perpetuación y han desarrollado abiertamente políticas de adquisición y control de medios -rayando la concentración monopólica- para hacer posible su objetivo , quienes se sitúan en la oposición son también conscientes de que el éxito o el fracaso de su propuesta de alternancia pasa inevitablemente por una adecuada gestión de la relación con los medios.

 

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